En Argentina, Instagram, TikTok y YouTube se han convertido en la vitrina más poderosa y más económica que jamás existió para un taller artesanal. Un carpintero que muestra su proceso — la selección de la madera, el trazo, el corte, el ensamble, el acabado — está construyendo una conexión emocional con miles de potenciales clientes de manera completamente orgánica. El video de proceso genera una confianza que ninguna publicidad paga puede comprar. El marketing digital para carpinteros no requiere ser influencer; requiere ser auténtico.